setas con empanado crujiente y dos salsas marina ventura

Marina Ventura es un lugar de comidas -popular por sus arroces- que está en oposición al Congreso de los Miembros del congreso de los diputados, en La capital española. Su carta, como un tango argentino, va y viene enganchando pasadas y quiebras próximas a la tradición. El local interpreta con perfección los ritmos circadianos del día y la noche para transformar su ámbito en la cronobiología hostelera de referencia en la región de Les Corts. Durante la noche disminuye la intensidad de las luces y brota una timidez desbordante que pone en riesgo a las parejas. De ahí que, quizás, ellos mismos se autodenominan como local con encanto. Y lo tiene. No entendemos si es un lugar de comidas con encanto, como ellos mismos dicen, pero tenemos la posibilidad de asegurar que Marina Ventura es un espacio cautivador –que ha nuevo su interiorismo hace parcialmente poco tiempo– y está ubicado en una calle de La capital española próxima al Congreso de los Miembros del congreso de los diputados llena locales para tomar algo. Tal es así que la rivalidad es dura con el intemporal Inti d’Or, entre los mucho más relevantes.

De ahí que quizás asimismo abren cada lunes, a pecho descubierto, y llenan un local tan agradable y particular que se ajusta al ritmo circadiano del día, mitigando sus luces en el momento en que llega la tarde-noche. Este ámbito intimista, se regresa limpio, lumínico y escencial a la luz del día, con otro público diferente, mucho más bullicioso y que cambia las confidencias de la noche por los negocios o las anécdotas del día, conque Patricia, su dueña, puede estar contenta por el hecho de que encontró el ‘tango gastronómico’ idóneo para imitar su melosa voz argentina. Pero además de luces, fonética y también interiorismo, tampoco está nada mal la carta. Sin virguerías superfluas, son el arroz y los arroces el punto fuerte. En verdad, tiene nada menos que 18 variedades y hay gente que la considera de las mejores arrocerías de La capital de españa. ¿Al azar? es una marina en la calle Ventura, conque buscado o no, el nombre es mediterráneo al límite. Sea como fuere, la cuestión es que esta cocina mediterránea y la carta se complementa y completa con unas buenas carnes argentinas y algunos pescados, además de una pluralidad de entrantes entre aquéllos que están los changuets sobre pimientos asados ​​y huevo. Sabrosos, nos encontramos frente a un plato que jamás falla y que nos hace rememorar a esos míticos de casa Guaquín en la Carihuela malagueña que siempre y en todo momento nos sacaron el sentido, si bien esos no llevaban huevo. Años ha. hemos gozado este entrante al lado de unas bestiales coquinas y una lubina a la sal, a las 3 de la madrugada, antes de irse al Tivoli a tomar unas copas para finalizar una noche que jamás acababa. Eran otros tiempos, claro, pero estos changuets nos los hicieron rememorar en un planeta en el que la cocina de creador era eso.

Deja un comentario