se muere una persona comiendo setas venenosas en un restaurante

Sídney (Australia), 04 de enero (EFE).- 2 personas fallecieron en Australia y otras 2 debieron ser hospitalizadas tras comer setas venenosas a lo largo de una comida de Nochevieja en Camberra, detallaron el día de hoy medios locales.

Ámbas víctimas fatales estaban ingresadas en un hospital de Sydney esperando de un trasplante de hígado causado por la ingestión de oreja mortal (amanita phalloides).

Amanita Phalloides, La Reina de los venenos

La seta mortal más especial es la Amanita phalloides u oreja verde. Un 90% de las intoxicaciones fatales se tienen que a esta seta. Se encuentra dentro de las setas mucho más fatales de todo el mundo.

De aspecto inocente, huele y sabe bien, pero que resulta tan venenosa que 50 gramos tienen la posibilidad de terminar con un individuo.

¿Qué diferencia hay entre hongo y seta?

Esta pertence a las cuestiones que mucho más se frecuenta conseguir en las buscas de google plus, y indudablemente cualquier aficionado setero se la va a haber hecho en los primeros días de su afición.

Para un micólogo especialista la diferencia entre hongos y setas es realmente simple y clara, pero para los no especialistas intentaremos comunicarlo de una manera simple.

Precaución la primera oportunidad

Un aspecto esencial para eludir toxicidad es tener bastante precaución la primera oportunidad que consumimos una seta específica. Existen muchas especies que no afectan a todos y cada uno de los humanos por igual, con lo que tienen la posibilidad de ser completamente inocuas para unas personas y ocasionar intoxicaciones aproximadamente graves a otras. Este es la situacion de setas como el champiñón ostra (Pleurotus ostreatus) o nuestra colmenilla.

Por esta razón, la primera oportunidad que se consumen debe prestarse particular atención a los síntomas y tomar medidas de precaución, como eludir el consumo paralelo de alcohol. Esto se origina por que muchas setas, como ciertas morchellas, Clitocybe clavipes, Boletus luridus, Coprinus atramentarius y otros coprinus dan sitio al popular como síndrome coprínico. Este se crea precisamente media hora tras el consumo y se identifica por síntomas como rubor facial, náuseas, vómitos, sudoración, gusto metálico, taquicardia y malestar profundo. En la mayoría de los casos no tiende a ser grave, si bien en individuos con inconvenientes cardiacos sí se puede complicar peligrosamente.

Siete casos mucho más

Por su lado, la conselleria explicó que en la investigación que se está haciendo «se detectaron otros siete casos con sintomatología muy suave, primordialmente vómitos y con buena evolución, probablemente relacionados con nuestro lugar de comidas».

Los inspectores de Seguridad Alimenticia hicieron ayer la visita de inspección al lugar donde sucedió el almuerzo «a efectos de estudiar sus condiciones, el que estaba sin actividad en aquel instante, no advirtiendo deficiencias similares con causantes que hubiesen podido ayudar a la toxiinfección alimenticia», señalaron exactamente las mismas fuentes de Sanidad.

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